Nota a Andres Nieto por Ernesto Gallardo para la Confederación Sudamericana de Squash

Andrés Nieto: “Todavía me queda mucho por hacer en el squash”
Un jugador técnico y a su vez ganador. Marcó una época en páginas románticas de nuestra historia. Estuvo en los dos lados del mostrador. Fue coach, máximo dirigentes en la Confederación Sudamericana de Squash y en la Federación Panamericana de Squash. Viajó por el mundo. Formó parte de equipos de trabajo en los mejores eventos deportivos que se hicieron en el país. Si le faltaba algo…su descendencia…Micaela.
¿Cómo llega el squash a tu vida?
“Por intermedio de mi primo Diego Eduardo Pujol, que falleció hace casi 4 años. Y también con José Luis Rubinich. Me venían a buscar de chico. Jugábamos al tenis criollo. Siempre me alentaban para que haga deporte. Empecé de grande a jugar squash. Tenía 21 años y empecé a jugar como “canchero de club”. Mi primo trabajó 50 años en el “Jockey Club” de San Isidro y necesitaban una persona para que haga lo que hacía él. El tema era que aprendiera a jugar squash para que después jugara con los socios. En ese club hay dos canchas muy viejas que tienen 70 u 80 años. Apenas sabía jugar yo. Estaba en otra cosa: después de la secundaria entré de cadete a una empresa de pintura de obra en la parte administrativa. Pensé que ahí estaría mi futuro. Pero el deporte me atrapó y acepté quedarme en ese club y jugar. Realmente me gustó mucho. Después del 20 de diciembre en el Jockey Club no queda nadie. Me tomé apenas una semana de vacaciones y me puso a jugar y jugar. En marzo cuando fueron volviendo los socios les ganaba a todos Los socios fueron abriéndome el camino de lo que terminó siendo mi profesión. Siempre estuve en ambientes sanos de deportes. En la escuela jugaba vóley, básquet, fútbol y atletismo”.
¿ Y cuando te diste cuenta que serías jugador profesional?
“Mi primo, más Juan Facio, gente que era la camada anterior a la mía que me llevaban 10 años, eran mis rivales. Ellos representaban a la Argentina en los Sudamericanos. Luego de dos años de estar en el Jockey Club presento la renuncia. No podía sostener el trabajo y jugar los torneos. Lo entendieron. Allí me inicié”
¿Cómo era el panorama de la dirigencia del squash argentino cuando vos empezaste a jugar?
“ Estaban los pioneros. Los fundadores: Juan Patricio Farrell, Charlie Dickinson, Luis Brea, Raúl Pizarro e Indalecio Gómez Alzaga. Como jugadores estaban Juan Tonelli, el gordo Miguens, Santiago Islas Casares, Alejandro Guyot y tantos otros. Viajábamos a Sudamericanos ya que no había Panamericanos y un circuito previo a la PSA la ISPA. Jugábamos esos torneos internacionales. Era todo por fax y llamados de teléfono. Era mucho más difícil que ahora. Pero al squash le debo todo ya que conocí el mundo por el squash como jugador y dirigente. Jamás pensé a los 15 años que el squash me llevaría a realizar toda esta trayectoria”.
¿Qué partidos recordás, de esos que te marcaron?
“Son 3. Un duelo Argentina versus Australia en San Pablo. Perdí con el 5 del mundo Cris Robertson. Perdí 3-2 se jugaba a 9 con cambio de saque. Al terminar me felicitó. Y también elegí dos partidos con Federico Usandizaga. Le gané 3-2 . Después Fede me derrotó 3-0 en Olimpia Cancillería donde me mató. Un Usandizaga que andaba muy bien, estaba en Europa. Las vueltas de la vida hoy me ponen con él como grandes amigos”.
¿Cuándo y cómo surge la docencia y la faceta dirigencial?
“La docencia estuvo desde el primer día. Pero en el juego aflojé un poco la intensidad en el 92’. En el 96’ ahí si me retiré. Estudié en la Universidad Atlántida Argentina para ser visitador médico. Tenía otros planes. Ocurre que como jugador había logrado todo. Cumplí mis objetivos. Estuve con los mejores. Entrené en las afueras de Londres con mi entrenador Neil Harvey (coach del multicampeón Peter Nicol) en un club donde practicaban Jansher y Jahanguir Khan. Tuve una hermosa carrera. En la dirigencia empecé a ayudar en la Asociación Argentina cerca de 1990 con Garibaldi y Gonzalez. En el 97´ con un grupo de jugadores y amigos formamos la Asociación Metropolitana de Squash donde fui el presidente fundador. En 2009 ya fui Presidente de la Asociación Argentina. En el plano internacional me permitió ingresar como consejero en el Comité Olímpico Argentino, fui vicepresidente de la Federación Panamericana y titular de la Confederación Sudamericana”.
¿Y ahora la descendencia?
“Micaela, una de mis hijas, nunca quiso jugar squash. Sí jugaba muy bien handball. Un día cuando tenía un inconveniente físico un doctor le aconsejó hacer un deporte y hacerlo seriamente. Ahí me pidió ayuda y ahí estuve. Es muy constante, ya estuvo en el Sudamericano Sub 23. Yo le dije que haga deporte y estudie. Que ambas cosas le servirían en su vida. En líneas generales el squash me dio todo pero todavía me queda mucho por hacer en el squash”.

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